lunes, 31 de marzo de 2025

DEL SUEÑO COLECTIVO AL DESAHUCIO

DEL SUEÑO COLECTIVO AL DESAHUCIO Soy de madrid hace ya unos cuantos años nuy jovencito y mas alla de ideologias politicas cuando alguien hace alguna cosa bien se debe de reconocer, llego un alcalde despues de tantos años de dictadura que le dio la vuelta a Madrid como quien se la da aun calcetin, el rio manzanares era un vertedero de basura mal oliente etc, se limpio y se soltaron los famosos patos, se derribo el horroroso Escalextri de atocho frente a la estacion de renfe, la llamada movida madrileña etc En enero de 1986, hizo este pasado enero 39 años moría Enrique Tierno Galván, el viejo profesor, aquel alcalde que gobernó Madrid con la convicción de que la ciudad debía ser un hogar para todos. Bajo su mandato, se construyeron cuarenta mil viviendas,a parte de lo que comente antes, se arrinconó el chabolismo en barrios obreros como Orcasitas, Mostoles, Vallecas en la avenida Sepulveda al lado de la Hermita del Santo y mas sitios que todos no voy a enumerar y, algo aún más valioso, se hizo con el consenso de casi todos. Era una época en la que el Estado, los bancos y la sociedad parecían remar en la misma dirección: la de garantizar un techo digno. y aqui titulo este relato La Paradoja de la Vivienda: Del Sueño Colectivo al Desahucio Pero aquel sueño se torció. En los años siguientes, el acceso a la vivienda pasó de ser un derecho a convertirse en un negocio despiadado. Hubo un tiempo, casi naíf al recordarlo ahora, en el que ir al banco significaba salir no solo con una hipoteca, sino con una olla exprés de regalo y hasta con dinero para el coche. El crédito fluía como si nunca fuera a agotarse habia trabajo contratos fijos y una estabilidad que se podia hacer frente a esa hipoteca que por desconocimiento mucha gente firmo, pero todo esto se torcio el trabajo comenzo a flaquear comenzaron contratos basura despidos etc y , esa misma entidad que años antes te abría las puertas de pàr en par para tener un hogar, más tarde te las cerraba con un desahucio. La misma que te financiaba la vida, te arrebataba la casa. Y aquí llega la paradoja más cruel a mi entender: esas mismas viviendas que los bancos recuperaron a costa de familias enteras con desahucios y que dejo a las familias con una deuda importante y perdiendo lo que habian pagado , hoy no son viviendas sociales. No sirven para paliar el drama de quienes no tienen dónde vivir. En vez de eso, permanecen muchas vacías, cerradas, acumulando polvo y deudas de IBI, y comunidad mientras fondos buitre las compran a precio de saldo y las convierten en instrumentos de especulación. ¿Cómo es posible que un piso que fue arrebatado a una familia por no poder pagar la hipoteca, ahora sea inalcanzable incluso para poder alquilar? El Estado tuvo la oportunidad de intervenir. Pudo , socializar, convertir esos pisos en un recurso público. Pero no lo hizo. Los bancos, rescatados con dinero de todos, prefirieron venderlos a fondos de inversión antes que cederlos para aliviar la emergencia habitacional. Mientras, las colas para acceder a una vivienda social se alargan pues hay muy muy poca y no se esta construyendo, muchas familias estan hacinadas en infraviviendas con un aumento considerable, y los jóvenes ven cómo el sueño de un techo propio se aleja cada vez más., ahora mismo en muchas ciudades es imposible incluso alquilar una habitación para compartir Es alucinante. Es tremendo. Porque no es solo una cuestión de números o de políticas fallidas, sino de dignidad. Tierno Galván entendió que una ciudad justa se construye con casas, no con deudas. Hoy, cuatro décadas después, habría que preguntarse: ¿en qué momento dejamos de creer que la vivienda era un derecho y aceptamos que fuera solo un negocio? Y lo más importante: ¿hasta cuándo? https://archive.org/details/del-suen-o-colectivo-al-desahucio

PROGRAMA 455 Con La Casa En la Mochila

PROGRAMA 455 CON LA CASA EN LA MOCHILA —Comenzamos el programa leyendo el relato "Por una cabeza"; está escrito y nos lo envía para el programa nuestro amigo y colaborador Pp Regueiro. —Hoy tenemos el privilegio de contar con dos invitadas especiales en nuestro programa. Van a estar con nosotras/os una representación de Casa Palestina de Zaragoza, Mar y Petra, para contarnos los últimos acontecimientos sucedidos en Gaza y las iniciativas reivindicativas que se están tomando desde Casa Palestina de Zaragoza. -el próximo viernes se va a celebrar una manifestación estatal por el derecho a la vivienda. Voy a dar mi opinión y un recuerdo a uno de los mejores alcaldes en democracia, si no el mejor; para mí lo fue. Soy madrileño y lo viví muy jovencito, cómo construyó 40.000 viviendas sociales el profesor Tierno Galván y erradicó el chabolismo en varios barrios obreros de la ciudad. ¿Qué ahora no lo hacen? https://archive.org/details/mochila-455

RELATO POR UNA CABEZA

RELATO POR UNA CABEZA. El turno de noche había sido agotador, llegar a casa del hospital, desperezar el cuerpo tras el olor del café. Aquella mañana tampoco resulto distinta para Marga, tras su paso por el baño, desayunó, fue a la habitación, besó la frente del pequeño Antonio, que rizos de oro tan bonitos, se dijo para sus adentros. Hoy en el ascensor no bajaba nadie, ni Herminia, la madre de Julián el barnizador, ni Fermín, el pobre Fermín, pensó dando un giro a su cabeza, que lleva dos meses buscando ese maldito trabajo que nunca llega. Es raro, ya que siempre coincidimos, pensó Marga. Su secuestradora, la hipoteca, reclamaba su rescate, por eso después de trabajar toda la noche, iría a dar su curso de primeros auxilios a una mutua, cuanto antes se librara del secuestro mejor. Siempre miraba a la esquina de la frutería de don Julián, a ver si aparecía el loco del tango, aquel que subía a su lado tantas mañanas, sonrió con el recuerdo y empezó a tararearlo: Su boca que besa Borra la tristeza Calma la amargura. Pronto apareció por la esquina, como siempre, cantando un tango. Desnudo de cintura para arriba y con unas rayas de pintura que él decía que eran su camisa. Cuando llegaba a la parada, como cada día, bailaba unos pasos de tango, con una imaginaria mujer, vestida con un ceñido traje rojo y unos altos zapatos negros de charol. Al acabar la miró y puso cara de preocupado, pero pronto le enseñó sus dientes con una risa casi escandalosa y cantó otro tango Te acordarás de este otario Que un día, cansado Se puso a ladrar Qué raro hablan estos argentinos, dijo Marga, pero en ese momento él se arrancó una raya de su camisa, hecha de pintura seca y se la pegó en la boca dibujando una sonrisa que la acompañaría todo el día. El resto de la jornada fue como siempre, un agotador cambalache de vida a cambio de dinero. Al entrar en el ascensor de su casa se vio reflejada en el espejo y pudo reconocer a la mujer que baila tangos y una sonrisa pintada que no la había abandonado en todo el día. Qué raro hablan estos argentinos. P.p. Regueiro https://archive.org/details/relato-por-una-cabeza-p.p.-regueiro_202503

lunes, 24 de marzo de 2025

ENTREVISTA A ROBERTTI GAMARRA sobre el libro SECRETA VOLUNTAD DE MORIR

SECRETA VOLUNTAD DE MORIR © ROBERTTI GAMARRA 1980. El día del atentado terrorista contra Anastasio Somfoza Debayle en Asunción, Paraguay, la vida de Primitivo Cantero se deshace y se lleva por delante a su hermano Secundino, a su hermana Divina y a su hijo Celso. ¿Sabrá Celso, un niño de 10 años, comprender y aceptar la situación? ¿Cómo influye la dictadura en una familia vigilada subrepticiamente por los militares? ¿Podrá Secundino sostener a la familia mientras busca a Primitivo, quien debe aclarar su relación con los terroristas? Al tiempo que Celso idealiza una convivencia imposible con su padre y su madre, crea su propia realidad imaginándose historias en el patio de su casa. ¿Cómo consigue Celso coexistir con los adultos cuando ser un niño es prácticamente no ser nada? Esta es la historia de un niño de 10 años que sobrevive a las ausencias y descubre el mundo por sus propios medios, que relata la dificultad de convivir con las restricciones, las amenazas y la traición de amistades impostadas en una sociedad anclada en casi 40 años de dictadura militar
https://archive.org/details/entrevista-robertti-gamarra

PROGRAMA 454 CON LA CASA EN LA MOCHILA

Comenzamos el programa leyendo el relato "La Librería", que está escrito por nuestro amigo y compañero Pp Regueiro. —Hoy tenemos el privilegio de contar con un invitado muy especial en nuestro programa; a continuación estará con nosotras/os el periodista de profesión Robertti Gamarra, también escritor hispanoparaguayo, que lleva más de 35 años viviendo en Madrid. Termina de publicar "Secreta Voluntad de Morir"; es una novela que nos transporta a la Asunción de 1980, un escenario marcado por la sombra de la dictadura y el miedo que permea cada rincón de la vida cotidiana. A través de los ojos de Celso, un niño de 10 años, —Voy a dar mi opinión sobre el titular con el que apareció una noticia en la página de sucesos el pasado jueves a la tarde en el Periódico de Aragón. No es el único medio de comunicación que no tiene sensibilidad ni humanidad a la hora de titulares cuando se trata de los/as más vulnerables; también contaré el caso de Antonio, una persona que conocí hace unos años. https://www.radiotopo.org/con-la-casa-en-la-mochila-454-23-3-2025/

TITULARES PRENSA DESPECTIVOS CUANDO SE REFIEREN A PERSONAS MUY VULNERABLES

Dos indigentes hallan muerto a un mendigo con el que vivían en un bajo abandonado en Zaragoza este es el titular con el que aparecio una noticia en la pagina de sucesos el pasado jueves a la tarde en el Periodico de Aragón .El titular usando los términos como "indigente" y "mendigo", para mi son percibidos como despectivos y estigmatizantes. Estas palabras reducen a las personas a su condición de pobreza o situación de calle, ignorando su dignidad y humanidad. En su lugar, podrían emplearse expresiones más respetuosas y neutrales, que no definan a las personas únicamente por su condición socioeconómica. Un enfoque mas adecuado no solo evita términos peyorativos, sino que también humaniza a las personas involucradas, reconociendo su condición sin reducir su identidad a estereotipos negativos. Es importante que los medios de comunicación traten estos temas con sensibilidad, ya que el lenguaje que utilizan influye en la percepción social y puede contribuir a perpetuar estigmas. En las calles de la ciudad, entre el bullicio de los coches y el ritmo acelerado de la gente que camina con prisa, hay historias que pasan desapercibidas. pero que están ahí, latentes, en cada rincón donde alguien sin hogar busca refugio. Historias que merecen ser escuchadas, comprendidas y respetadas, pero que, en cambio, son reducidas a palabras frías y despectivas: "indigente", "mendigo", "vagabundo". Palabras que, lejos de describir la complejidad de una vida, la encasillan en un estereotipo que la sociedad prefiere ignorar. Recuerdo una vez, hace algunos años, cuando caminaba por el centro de la ciudad y me detuve a hablar con un hombre que en ese momento pedia una ayuda. Su nombre era Antonio, y su mirada tenía esa mezcla de cansancio y dignidad que solo adquieren aquellos que han luchado contra viento y marea. Me contó que había perdido su trabajo durante la crisis económica, que su familia se había desintegrado bajo el peso de las deudas y que, poco a poco, se había visto arrastrado a vivir en la calle. "Nadie elige esto", me dijo con una voz quebrada pero firme. "Nadie quiere ser invisible". Antonio no era un "indigente", como lo describiría cierta prensa sensacionalista. Era una persona con una historia difícil, con sueños rotos y con una dignidad que, a pesar de todo, seguía intacta. Era alguien que había sido golpeado por la vida, pero que no había perdido su humanidad. Y sin embargo, cada vez que abría un periódico o escuchaba las noticias, se sentía reducido a una etiqueta, a un problema social que la sociedad prefería ignorar o, peor aún, despreciar. Esas palabras, "indigente", "mendigo", "vagabundo", no solo son despectivas, sino que también son injustas. Despojan a las personas de su identidad, de su historia y de su valor como seres humanos. Las convierten en algo que parece ajeno, en un "otro" que no merece empatía ni comprensión. Y lo más triste es que, al hacerlo, refuerzan el estigma que ya pesa sobre ellas. La gente lee esos titulares y, en lugar de ver a una persona, ve un problema. En lugar de sentir compasión, siente rechazo. Y así, el círculo de la exclusión y la indiferencia se perpetúa. Pero detrás de cada persona que vive en la calle hay una historia. Hay sueños que se desvanecieron, oportunidades que nunca llegaron y redes de apoyo que se rompieron. Hay personas que lucharon contra enfermedades mentales, adicciones o violencia doméstica etc , y que no encontraron la ayuda que necesitaban. Hay madres, padres, hijos e hijas que, en algún momento, fueron parte de una familia, de una comunidad, pero que, por circunstancias ajenas a su voluntad, terminaron en la calle. Y todas esas historias merecen ser contadas con respeto, con empatía y con la intención de entender, no de juzgar. La prensa tiene un poder inmenso. Puede dar voz a los que no la tienen, puede humanizar a los que han sido deshumanizados y puede cambiar la forma en que la sociedad ve a las personas sin hogar. Pero para hacerlo, debe dejar de usar un lenguaje que estigmatiza y degrada. Debe dejar de reducir a las personas a etiquetas y, en cambio, contar sus historias con la profundidad y el respeto que merecen. Porque Antonio, y todos los Antonios que hay en el mundo, no son "indigentes". Son personas. Personas que han vivido cosas que muchos de nosotros no podemos ni imaginar, y que, a pesar de todo, siguen adelante. Personas que merecen ser vistas, escuchadas y tratadas con la dignidad que todo ser humano merece. Y es nuestra responsabilidad, como sociedad, exigir que la prensa y todos nosotros les demos el trato que se merecen. Un trato humano, compasivo y respetuoso. Un trato que no los reduzca a palabras vacías, sino que les devuelva su lugar en el mundo. Eso es lo que deseo. Un mundo en el que nadie sea invisible, en el que nadie sea tratado con desprecio por su situación, en el que todos tengamos la oportunidad de ser vistos, escuchados y valorados. Porque al fin y al cabo, la forma en que tratamos a los más vulnerables es un reflejo de quiénes somos como sociedad. Y yo quiero vivir en una sociedad que se preocupe, que respete, que ame. Una sociedad en la que nadie sea dejado atrás por ultimo les recuerdo nadie esta libre de caer en una situacion asi, el hilo es mucho mas fino de lo que se pueda llegar pesar cuando las coasas van muy bien nadie cree pueda llegarle a pasar pero, como anterior mente comente todo el mundo tiene o a tenido padre, madre, hijo, hija o un familiar etc y cualquier circunstacia ajena a sus voluntades puede llevarles a una situacion de vulnerabilidad, me gustaria que los titulares de prensa trataran estas situaciones con mas sensibilidad y humanidad Pepe Fernández Coordinador Programa ConLaCasaEnLaMochila Radio Topo ZARAGOZA https://archive.org/details/titulares-de-prensa-despectivos

RELATO LA LIBRERIA

RELATO LA LIBRERÍA Juan, era un tipo huraño, prácticamente había perdido la relación con todo el mundo, allí en el trabajo tan sólo mantenía conversaciones profesionales y escuetas. Desde que murió Carmela, aquel fatídico año en el que el sol se volvió opaco, Juan, ya no tenía de que hablar. Los últimos días, en la oficina, había corrillos de compañeros que cuchicheaban, siempre en torno a algún libro, Juan, sin importarle demasiado, creyó que sería algún fenómeno editorial y no volvió a prestarle atención. Sin embargo, aquello cada día que pasaba se hacía más frecuente, y una mañana ocurrió, Lucía que era casi la única que le hablaba alguna vez, se acercó y le dijo: -Juan, deberías de visitar la librería de viejo que hay en la calle Rey Folgar. Es un lugar único, entras y un viejo librero ya tiene un libro en la mesa del mostrador donde se sienta, preparado para ti. -¡Qué estupidez! Respondió Juan en el tono habitual de desprecio por todo. -Sabes que yo también me quedé viuda, lo llevé mejor que tú, pero el viejo librero me dio un libro que al leerlo me liberó de una pesada carga. Vete allí, no pierdes nada. Recuerda calle Rey Folgar. Juan, antes de mediodía ya había olvidado la conversación y se había centrado en su trabajo. Aquella noche, Juan, se había quedado sentado en su sillón habitual viendo fotos antiguas, y uno tras otro tomó seis o siete cafés que al final consiguieron desvelarlo. Al ver que la noche era agradable y que no conciliaba el sueño cambio el pijama y las zapatillas por unos vaqueros, camiseta y zapatos y, salió a caminar. Fue deambulando por la ciudad y sin darse de cuenta, centrado en sus dolorosos pensamientos, se encontró en la calle Rey Folgar, a esa hora todos los locales se encontraban cerrados, todos menos uno que sus luces iluminaban la acera. Curioso, Juan, se acercó al local, supuso que sería un bar o algo así por la hora que era. Al llegar, vio sorprendido que era una librería, miro arriba y a los lados, carecía de cartel alguno, pero rápidamente le vino a la mente el recuerdo de la conversación en el trabajo con Lucía. Decidió entrar, la puerta estaba entornada, el olor a papel viejo, nuevo y madera envolvían la estancia, llena de estantes en los que había multitud de libros. Al fondo del largo pasillo pudo ver una mesa de caoba con una lámpara de gas ¡Qué locura! – pensó, con esto lleno de papel tener una lámpara de llama es una insensatez. A medida que se fue acercando pudo ver al pequeño hombre que se sentaba al otro lado, un ser delgado y casi diminuto, con grandes gafas negras que lo miró sin dedicarle ni un triste gesto. -Buenas noches –dijo Juan -Aquí tiene su libro –contestó el hombrecillo sin mostrar ningún sentimiento en su cara. -No, no deseo comprar, tan sólo entré… -Debe llevárselo –le cortó el hombrecillo –lo ha dejado para usted. -¿Para mí? ¿Quién lo ha dejado? -Yo no sé quien los deja, tan solo estoy aquí para entregarlos. Juan, no supo que decir, tomó el libro empaquetado y sacó la billetera. -Es gratis –le contestó el hombrecillo de las gafas. Juan, se sintió incomodo e insistió, el hombrecillo de las gafas lo miró con su cara sin gestos y le dijo: -Tengo que cerrar ya, ¿sería tan amable de salir? Esto todo es una locura iba pensando Juan de camino a su casa, con el libro bajo su brazo. Era ya casi de madrugada cuando llegó, se descalzó y abrió el paquete, el libro parecía un diario, se sentó y comenzó a leerlo. Estaba manuscrito, contaba cosas de una mujer, sus sentimientos, las aventuras diarias, los planes, los realizados y los que quedaron para el olvido. Todo el libro estaba lleno de risas que hacían eco en la mente de Juan, le llevaban de un lugar a otro y todos conocidos. No pudo ir a trabajar al día siguiente, eran ya las diez de la mañana cuando acabó de leerlo y se quedó dormido. A las cuatro de la tarde despertó, en su sillón y con el libro entre las piernas, se desperezó y se arregló para salir, tenía que hacer algo hoy. Salió a la calle, tras una noche calurosa el viento del sur había traído agua, llovía mucho. Juan estaba más feliz que nunca, así que iría a contárselo al librero. Llegó a la calle Rey Folgar, empapado, sin embargo no sentía frío. Recorrió la calle, muy distinta de día de como la vio de noche. Fue en una dirección y en otra, no encontraba la librería, preguntó a un señor que desatascaba un sumidero y le dijo que no recordaba ninguna librería en aquella calle y él llevaba viviendo allí setenta años. Muy sorprendido, Juan decidió llamar a su compañera de trabajo Lucía para contarle lo ocurrido. -Lucía ayer visité la librería que me recomendaste y… ¿Yo?- le cortó Lucía – No hablé contigo de ninguna librería. ¿Te encuentras bien Juan? Juan colgó el teléfono, la lluvia corría por todo su cuerpo, el libro estaba empapado y su mano cubierta de tinta disuelta por la lluvia. Abrió la última página y leyó el final. -Me has hecho muy feliz, Carmela. Era la letra de su mujer que poco a poco el agua iba borrando. Juan miró al cielo y sonrió, como hacía mucho que no sonreía, entonces, paró de llover. P.p. Regueiro https://archive.org/details/relato-el-libro-de-p.p.-regueiro

viernes, 21 de marzo de 2025

PROGRAMA 453 CON LA CASA EN LA MOCHILA

Programa 453 Con La Casa En la Mochila Comenzamos el programa leyendo el relato "La dignidad no está en lo que poseo", y está escrito por nuestro amigo y compañero Pp Regueiro. —Hoy tenemos el privilegio de contar con una invitada muy especial en nuestro programa, alguien que conoce de primera mano uno de los problemas más urgentes y silenciosos de nuestra sociedad: la pobreza energética. Ella es Lara Alba, socióloga de formación y experta en participación social y proyectos en EAPN España (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social). Además, Lara es coordinadora territorial del Proyecto de Monitorización de la Pobreza Energética en EAPN España. Lara no solo es una voz autorizada en este tema; según tengo entendido, es un fiel oyente de nuestro programa, lo que nos llena de orgullo. —Voy a dar mi opinión de lo que estoy muy convencido hacen las direcciones de medios de comunicación que dependen para salir adelante de subvenciones, publicidad y apoyos económicos de diversos actores, sean gobiernos, corporaciones o grupos de interés. Este modelo, aunque permite la supervivencia de muchos medios, en mi modesta opinión compromete la independencia y libertad de expresión que deben ser pilares fundamentales del periodismo. https://www.radiotopo.org/con-la-casa-en-la-mochila-453-16-3-2025/

UNA CRITICA ALGUNOS MEDIOS DE COMUNICACION

------CRITICA A MEDIOS DE COMUNICACION Y ALGUN/A PERIODISTA--------------- En el vasto y complejo mundo de los medios de comunicación, las líneas editoriales han sido, desde siempre, un tema de debate y controversia. Los medios tradicionales, aquellos que han dominado el panorama informativo durante décadas, suelen operar bajo un modelo que, en muchos casos, depende de subvenciones, publicidad y apoyos económicos de diversos actores, ya sean gobiernos, corporaciones o grupos de interés. Este modelo, aunque ha permitido la supervivencia de muchos medios en un mercado cada vez más competitivo, ha generado una serie de dinámicas que, en ocasiones, comprometen la independencia y la libertad de expresión que deberían ser pilares fundamentales del periodismo. En este contexto, no es raro encontrar que algunos medios tradicionales eviten ser críticos con quienes les financian. Esta autocensura, sutil pero palpable, se manifiesta en la forma en que se abordan ciertos temas, en los enfoques que se eligen y, sobre todo, en las omisiones. Los periodistas que trabajan en estos medios a menudo se enfrentan a un dilema ético: seguir la línea editorial impuesta o arriesgarse a que sus trabajos sean modificados, censurados o directamente no publicados. He tenido la oportunidad de conversar con algunos de estos profesionales, y más de uno me ha confesado, con cierto pesar, que sus crónicas son revisadas con lupa y que, si no se ajustan a lo que la dirección espera, simplemente no ven la luz. Esto no solo limita su capacidad para informar con honestidad, sino que también socava la confianza del público en la prensa. Lo más preocupante es que, mientras estos medios suavizan sus críticas hacia quienes les subvencionan, no dudan en ser implacables con aquellos que no forman parte de su círculo de influencia. Aquí, la crítica se convierte en un arma selectiva, utilizada no para informar o enriquecer el debate público, sino para defender intereses particulares. Esta doble moral es, en mi opinión, una de las mayores traiciones al espíritu del periodismo, que debería ser, ante todo, un servicio a la sociedad. En contraste, existen medios que han optado por un camino más difícil pero, a mi juicio, más honorable: la independencia. Las emisoras de radio y medios digitales autogestionados, por ejemplo, son un faro de esperanza en este panorama. Estas emisoras, que rechazan vivir de la publicidad y las subvenciones, se sostienen gracias al esfuerzo y la pasión de quienes las llevan adelante. Su programación no está sujeta a los caprichos de los anunciantes ni a las directrices de los poderosos. En ellas, la libertad de expresión no es una mera declaración de intenciones, sino una realidad cotidiana. Los periodistas que trabajan en estos espacios pueden expresar sus opiniones con respeto y educación, sin temor a represalias o censuras. Esto no significa que siempre esté de acuerdo con lo que dicen, pero defiendo su derecho a decirlo. Es cierto que la vida no es fácil para los periodistas que eligen este camino. La independencia tiene un precio, y a menudo implica renunciar a ciertas comodidades y estabilidad económica. Sin embargo, creo firmemente que no todo tiene un precio. La integridad, la honestidad y el compromiso con la verdad no deberían ser moneda de cambio. Los periodistas tienen que vivir, sí, pero en mi opnion no a cualquier costo. El periodismo es una profesión que lleva consigo una gran responsabilidad, y esa responsabilidad no puede ser vendida al mejor postor. En mi opinión, necesitamos más medios independientes, más voces libres que no estén atadas a intereses ajenos. Necesitamos periodistas valientes que estén dispuestos a desafiar el status quo, a cuestionar a los poderosos y a dar voz a quienes no la tienen. Estos periodistas existen, pero son pocos, y su labor es cada vez más difícil en un entorno mediático dominado por grandes conglomerados y intereses económicos. En definitiva, mi percepción es que el periodismo debe volver a sus raíces, a ese ideal de servicio público que lo convirtió en el cuarto poder. Debemos apoyar a aquellos medios y periodistas que luchan por mantener viva la llama de la independencia, y debemos ser críticos con aquellos que, en aras de la supervivencia, han renunciado a su papel de vigilantes de la democracia. La libertad de expresión es un derecho fundamental, y su defensa debe ser una prioridad para todos, no solo para los periodistas. Solo así podremos aspirar a una sociedad más informada, más justa y más libre. Pepe Fernández Coordinador Programa ConLaCasaEnLaMochila Radio Topo ZARAGOZA https://archive.org/details/critica-a-la-linea-de-medios-comunicacion-tradicionales-p.p-fdez

RELATO LA DIGNIDAD NO ESTA EN LO QUE POSEO

LA DIGNIDAD NO ESTÁ EN LO QUE POSEO Cada mañana, Pablo se dirige a la fuente pública en la plaza. Con ritual esmero, se lava la cara y se acomoda el pelo; es su manera de reivindicar su dignidad como ser humano. Después de este breve momento de autoconciencia, atraviesa las calles de la ciudad. A veces, camina sin rumbo, pero los miércoles son diferentes; esos días, Pablo va al comedor social. Allí, antes del almuerzo, reparten alimentos que él recoge con la intención de compartirlos con aquellos que no pueden moverse hasta allí. Llevar comida a otros también es un guiño a su dignidad. Un miércoles, después de repartir los alimentos, Pablo se encuentra en una encrucijada: no ha alcanzado a volver al comedor a tiempo. Sabe que Julia, una anciana que no puede valerse por sí misma, necesita ayuda. Sin dudarlo, le ofrece su propia ración de comida. Tras alimentarla, sale a caminar, confiando en que el paseo le entretendría el estómago vacío. Mientras pasea por el parque, Pablo observa a una niña sentada sola en un banco, absorta en lo que escribe. Al levantar la vista y encontrarlo, ella sonríe. Intrigado, Pablo se acerca y le pregunta: “¿Qué haces a estas horas que no estás en el colegio?” La niña le muestra su cuaderno, donde ha escrito con letra infantil: “Veo gente que camina triste por las calles, con ropas viejas, caminan doblados...”. Allí termina su relato. Pero tú, que vistes igual, pareces alegre —le dice la niña—. Pablo siente un calidez en el corazón y decide sentarse junto a ella. Con ternura, empieza a hablarle sobre la vida y las personas. Le cuenta que algunas no han podido reparar sus vidas y que, por ello, se mueven tristes, buscando un lugar donde recuperaron la oportunidad que perdieron. La niña escucha, fascinada, y en sus ojos brilla una mezcla de inocencia y comprensión. Pablo se despide de ella y, aunque pasa por el parque cada día, nunca más vuelve a verla. Los años transcurren y Pablo continúa ayudando, en la medida de lo posible, a todos aquellos que, como él, buscan en su pasado la raíz de su dolor. Sin embargo, un invierno despiadado llega a la ciudad. Congelando incluso los sentidos, la nieve y el hielo dificultan la supervivencia en la calle. Pablo se convierte en el salvador de los más desfavorecidos, trasladándolos a lugares más seguros, como cajeros y portales, incluso a veces en brazos, si es necesario. Su dedicación es incansable y cada día, la ciudad observa su agotador esfuerzo. Una mañana, el cansancio lo alcanza y lo encuentra tirado en una acera. Nadie supo jamás quién lo llevó al hospital, pero su historia, esa inquebrantable historia de dignidad humana, empieza a circular. En las páginas del diario de la ciudad, su foto ilumina toda la sección de sociedad. La autora del reportaje, Luisa Menéndez, es aquella niña que escribía en el parque. Ya tiene a su héroe, y su relato lo presenta al mundo como su amigo. P.P. Regueiro https://archive.org/details/relato-la-dignidad-no-esta-en-lo-que-poseo-p.p.-regueiro

lunes, 10 de marzo de 2025

PROGRAMA 452 CON LA CASA EN LA MOCHILA

Comenzamos el programa leyendo el relato El PLAN, escrito por Pp Regueiro; como todas las semanas nos envía uno, siempre muy interesante. A continuación tenemos una entrevista con Antonio Andrade (Toño), mexicano, periodista de investigación, escritor, dramaturgo. Ha captado imágenes en varios países de personas sin hogar con las que ha expuesto el tema del sinhogarismo y el arte. Es miembro del Diccionario de escritores mexicanos del siglo XXI. Hablamos con Toño de todo ello. Por último, hago un resumen dando mi opinión sobre la reunión de la consejera de servicios sociales y su equipo de trabajo del Ayuntamiento de Zaragoza con las/os vecinas/os del Parque Bruil y La Madalena para tratar el tema de algunas personas sin algún hogar que pernoctan en los alrededores de sus domicilios, un tema complejo pero no exento de falta de humanidad y un tanto aporofóbico por parte de comentarios de afectado/a https://www.radiotopo.org/con-la-casa-en-la-mochila-452-9-3-2025/

QUEJAS DE VECINOS DEL PARQUE BRUIL ZGZA POR LA PERNOCTA DE PERSONAS SINHOGAR

QUEJAS VECINALES SOBRE PERSONAS SIN HOGAR La reunión del pasdo jueves, como Plan Integral para Personas Sin Hogar convocada por el equipo de Servicios Sociales del ayuntamiento comenzo con un ambiente tenso, como si el aire mismo estuviera cargado de preocupaciones y frustraciones acumuladas. La sala estaba llena de rostros que reflejaban una mezcla de indignación, desesperación y, en algun caso, compasión. El tema sobre la mesa era delicado: la presencia de una veintena de personas sin hogar que pernoctan en las inmediaciones del parque Bruil. Los vecinos habían acudido con bastante representación, exigiendo una solución inmediata a un problema que, según ellos, esta afectando su calidad de vida. Las quejas casi todas apuntaban en la misma dirección: las personas sin hogar molestaban, hacían sus necesidades en lugares públicos y, en general, generaban un ambiente de inseguridad y desorden. Los vecinos casi todos coincidían en que el ayuntamiento debía intervenir. Sin embargo, entre las voces que se alzaban, había matices. alguna vecina intentaba abordar el tema con más empatía, sugiriendo soluciones que no estigmatizaran aún más a quienes ya vivían al margen de la sociedad. Pero eran tres o cuatro vecinos como mucho . La mayoría clamaba por medidas drásticas, y en sus palabras se percibía una actitud que, en mi opinión, rozaba la aporofobia. Asisti a la reunión con la esperanza de aportar una perspectiva más humana al debate. Conozco bien la situación parque Bruil y sus alrededores. Lo he recorrido en numerosas ocasiones, y he tenido la oportunidad de hablar con algunas de las personas que duerman y han dormido allí. Sus historias son duras, marcadas por la pérdidas,enfermedades y, en algunos casos adicción al alcohol , quienes debido ha esos problemas que los han llevado a la calle se han refugiado en el alohol que ya sabemos es mal compañero. Algunos también tienen alguna enfermedad mental no tratada. Son personas que, en su mayoría, han sido rechazadas por la sociedad en más de una ocasión. sin embargo, cuando alguien se acerca a ellos con respeto e interés, responden con gratitud y apertura. Es posible ganarse su confianza, y con ella, la posibilidad de ofrecerles ayuda para cambiar su situación. Intenté transmitir esto en la reunión. Les expliqué que el rechazo y la estigmatización solo perpetuaban el problema. Que si, en lugar de mirar para otro lado, se acercaban a estas personas con educación y empatía, podrían entender mejor sus circunstancias y, quizás, encontrar soluciones más efectivas. Pero mis palabras chocaron contra un muro de prejuicios y miedos. Algunos vecinos asintieron muy muy pocos, la mayoría seguía enfocada en sus propias quejas. Además, noté que mezclaban problemas que no tenían relación directa. Hablaban de la ocupación ilegal de viviendas en el barrio y del tráfico de drogas, asuntos que competen a la Policía Nacional, no al ayuntamiento. Pero es más fácil culpar a las personas sin hogar de todos los males del barrio que enfrentarse a la complejidad de la situación. seguro temen represalias si denuncian a quienes realmente cometen delitos, así que dirigían su frustración hacia quienes no tenían voz ni defensa. La situación ha llegado a tal punto que algunos vecinos habían llevado sus quejas a los medios de comunicación. Habían grabado imágenes del parque y de las personas que dormían allí, mostrando solo el lado más crudo y desesperanzador de la realidad. Me pregunté si alguien que viera esas imágenes y no conociera el barrio se animaría a invertir en él. Probablemente no. Y eso me entristecía, porque el barrio es mucho más que lo que mostraban esas imágenes. Es un lugar con historia, con vida, con gente que lucha cada día por mejorar su comunidad. El ayuntamiento, por su parte dijo que esta, haciendo lo que puede . Aunque donde pernoctan es una zona privada y, por tanto, no entra directamente en su competencia, habían implementado servicios excepcionales para abordar la situación. incluso con estos esfuerzos, el problema persiste, porque no se trata solo de proveer recursos, sino de cambiar mentalidades. Al final de la reunión, salí con una sensación agridulce. Por un lado, entendía las preocupaciones de los vecinos. Nadie quiere vivir en un entorno que percibe como inseguro o incómodo. Pero por otro lado, me entristecía ver cómo el miedo y la falta de comprensión podían llevar a la exclusión y al rechazo de quienes más necesitan ayuda. Se que la solución no sera fácil, ni rápida. Requiere de un esfuerzo conjunto, no solo del ayuntamiento, sino también de los vecinos, de las organizaciones sociales y, sobre todo, de una sociedad dispuesta a mirar más allá de los prejuicios y a trabajar por un bien común. Mientras caminaba de regreso a casa, como conozco a la gran mayoria por no decir a todos. Pensé en sus historias, en sus luchas, en sus sueños perdidos. Y me dije que, aunque el camino fuera largo y difícil, vale la pena seguir intentando construir puentes en lugar de muros. Porque al final, todos somos parte de la misma comunidad, y solo juntos podremos encontrar soluciones verdaderas. Pepe Fernández Coordinador Programa: Con La Casa En La Mochila RADIO TOPO ZGZA https://archive.org/details/quejas-vecinales-sobre-persdonas-sin-hogar-en-el-parque-bruil-zgza

RELATO EL PLAN

EL PLAN Claudia estaba sorprendida, aquella llamada que la había traído hasta aquí era lo más extraño que esperaba, y le pudo la curiosidad.Restauradora de gran prestigio que trabaja para los mejores museos europeos. Ahora se encontraba en aquel monasterio, en la montaña gallega. Llegó de noche, era invierno y lo único humanamente tolerable era el fuego de la chimenea. La lluvia que la acompañó todo el camino y la humedad verdosa de las piedras oprimían el corazón más exaltado. Sor Adela, la madre superiora, la llevó a la celda que ocuparía esa noche y las venideras. A la mañana siguiente le enseñó el trabajo para el que había sido llamada. Claudia se enfrentó a un cuadro de la crucifixión; solo se adivinaba, pues toda la pintura se encontraba ennegrecida por el humo de los cirios a los que estuvo expuesto. Había aceptado el trabajo tras la petición de su viejo profesor, así que se puso a la restauración, cuanto antes acabara antes regresaría a Madrid. Tras preparar el lienzo comenzó a limpiarlo con una emulsión disolvente, poco a poco fue llegando a los colores originales, como buena especialista que era, revisó también el reverso del cuadro. Esto despertó su curiosidad, el autor, de la escuela Caravaggista de Utrecht, había escrito en varios idiomas la palabra “El Plan”. Claudia era atea, por eso éste no era el tipo de cuadro que más le atraía, veía los cuadros religiosos tan solo como un conjunto de formas y colores y solo su técnica le parecía interesar. En pocos días tenía la zona de la crucifixión lista, estaba a la altura del pie de la cruz. Bajo ella aparecía una especie de colina negra, era la parte más sucia, al estar más abajo fue la zona más expuesta al humo. Al ir poco a poco retirando la pátina negra empezaron a asomar pequeñas figuras y encima de cada una de ellas el pintor había escrito una diminuta frase. Dos semanas después, estaba tan absorta en el trabajo que le dedicaba más de quince horas diarias, las monjas la venían a rescatar para las comidas y como conocían su condición de no creyente no la avisaban para la liturgia de las horas. Claudia estaba embrujada, pensó, al ver que miles de pequeñísimas figuras representando oficios, artes, hasta maleantes y asesinos se encontraban allí representados. Todo lo escrito por el pintor cobraba sentido en la marisma de gentes pintadas, buscando entre las figuritas aparecían su familia, sus pecados, sus deudores o sus antepasados, era una especie de árbol genealógico de la sociedad. En las largas noches frente a la pintura descubrió que el Cristo miraba fijamente todo lo que ocurría abajo, y lo más sorprendente era que todas las figuras tenían un motivo para hacer lo que estaban haciendo. Dos meses después el cuadro estaba listo para ser expuesto, limpio y protegido, así que, Claudia llamó al Obispo para que preparara la exposición. Ella aún estuvo con la pintura un par de días más, porque aquel cuadro había revivido en su mente el recuerdo de las tardes de estudio con su padre; él era creyente. “Hija mía, Dios, de existir, tiene que tener un plan tan complejo que jamás seremos capaces de comprenderlo, seguro que si tuviéramos su perspectiva sería más fácil”. Aquel pintor lo había representado bien, toda la sociedad a los pies del crucificado. Seis meses después llegó el día de la inauguración y fue invitada a ella. El cuadro se encontraba expuesto en una de las trompas de la nervada cúpula medieval, bien iluminado. Claudia palideció al ver que todas las diminutas inscripciones sobre las figuras, misteriosamente, habían desaparecido. ¿Había sido un sueño? Nunca lo sabría, la perspectiva de ese Cristo desmesuradamente grande sobre los mortales diminutos le abrió una ventana al “inmenso plan” P.p. Regueiro https://archive.org/details/relato-el-plan-p.p.-regueiro

lunes, 3 de marzo de 2025

RELATO MARGUERITE

MARGUERITE Aquel recinto que en una de sus paredes tenía una fuente de la que manaba dinero, excepto para Marguerite, ella siempre la encontraba seca. Pero era un buen lugar para descansar en las frías noches invernales. Buscó en su biblioteca, apartando algo de ropa, abajo sobre la rejilla naranja que un día fue un carro de supermercado estaban sus tesoros literarios. Un trozo de libro, la primera mitad, que había encontrado en una calle de otra ciudad, tenía por título: “La dama de las camelias”. Marguerite no era su verdadero nombre, pero nadie lo sabía, como tampoco nadie sabía que Armand, su amor, en realidad se llamaba Perico. Marguerite, los días de sol, se acercaba al gran parque donde se sentaba a leer bajo un camelio que en realidad era un magnolio, pero ella nunca había visto un camelio. Soñaba su historia de amor, inconclusa en el medio libro que tenía, eso le permitía tener distintos finales cada vez, algo que la hacía feliz. Con los fríos inviernos las flores estaban más bellas que nunca. Marguerite tosía a menudo, empezó simulando una tos seca, se veía como la protagonista de aquel medio libro que releía cada día. Poco a poco la tos fue a más, y con ella la fiebre. Un trozo de pañuelo de papel puesto en sus mano fina se convertía a sus ojos en un bonito pañuelo de algodón bordado con una M de Marguerite. Un día, al toser pintó de camelias rojas el pañuelo, pero Marguerite no sabía como continuar, en su libro faltaba el final. Cuando despertó un joven vestido de blanco le cogió las manos y ella se sintió segura. El médico del hospital que la puso a tratamiento y también le salvó la vida, le dejó en la mesilla un ejemplar nuevo del libro de Alejandro Dumas, le guiño un ojo y le dijo que siguiera soñando. Él había arrancado las últimas páginas. P.p. Regueiro https://archive.org/details/marguerite_202502

DESAFECCIÓN AL ACTUAL SISTEMA POLITICO Y POLITICOS

-------------------------CRITICA POLITICA-------------------------------------------------------- La desafección política que siento puede que sea compartida por un número creciente de ciudadanos en nuestro pais y en algun otro. Es una sensación de desconexión, de desencanto y, en muchos casos, de frustración hacia un sistema político que parece haber perdido su rumbo, alejándose de las necesidades reales de la gente para priorizar intereses particulares, partidistas o incluso personales. mi reflexión es un grito silencioso que resuena por lo que he hablado con varias personas que, como yo, ahora y con estos politicos nos sentimos huérfanos de representación y cansados de un juego político marcado por la deshonestidad, la manipulación y la falta de autenticidad. En España, la polarización política esta alcanzado niveles preocupantes. La división entre izquierdas y derechas, e incluso entre los extremos de ambos espectros, ha creado un clima en el que parece imposible encontrar un punto de encuentro. Los partidos políticos, en lugar de servir como herramientas para mejorar la vida de los ciudadanos, se estan convirtiendo en trincheras ideológicas desde las que se lanzan constantes ataques, descalificaciones y medias verdades. Esto no solo me genera desconfianza, sino que también me alimenta la sensación de que, al final, quienes pagamos los platos rotos somos siempre los mismos: los ciudadanos de a pie. mi crítica va hacia ambos lados del espectro político. ahora mismo No me identifico con un partido en particular, sino con principios y valores que, en teoría, deberían ser universales: honestidad, transparencia, justicia y compromiso con el bien común. Sin embargo, lo que observo es que estos principios brillan por su ausencia en la práctica política actual. Las mentiras, las manipulaciones y los intereses ocultos en mi opinion han erosionado la credibilidad de las instituciones y de quienes las representan. Y lo peor es que, quienes defienden a sus partidos de manera acrítica, sin importar lo que hagan o digan, contribuyen a perpetuar este sistema disfuncional. estoy bastante mas desilusionado, especialmente porque mis ideas son progresistas y de izquierdas, pero no puedo respaldar muchas de las acciones o decisiones que se toman en nombre de esa ideología. La capacidad de criticar lo que está mal, independientemente de quién lo haga. No se trata de ser desleal a unas ideas, sino de ser fiel a unos principios. Y eso es algo que, lamentablemente, escasea en el panorama político actual. El problema de fondo es que la política se ha convertido en un fin en sí misma, en lugar de ser un medio para servir a la sociedad. Los partidos parecen más preocupados por mantenerse en el poder o alcanzarlo que por resolver los problemas reales de la gente. La corrupción, los escándalos, las promesas incumplidas y la falta de transparencia han creado una brecha cada vez más grande entre los políticos y los ciudadanos. Y mientras tanto, la gente seguimos sufriendo las consecuencias de decisiones tomadas desde la desconexión y la impunidad. mi deseo seria un partido político honesto, Un partido que priorice el bien común sobre los intereses partidistas, que escuche a la ciudadanía en lugar de darle la espalda, y que actúe con integridad y coherencia. Sin embargo, la realidad es que construir algo así no es fácil. La política está llena de trampas, y quienes intentan cambiar el sistema desde dentro suelen encontrarse con obstáculos enormes. Además, la desconfianza me hace que ni siquiera crea en la posibilidad de que algo así pueda existir. Pero, a pesar de todo, mi reflexión es una voz crítica que no se resigna. Es un recordatorio de que la política no debería ser un juego de poder, sino una herramienta para construir una sociedad mejor. Y aunque ahora mismo no encuentro un partido que me represente, el hecho de que mantenga mis principios y exija honestidad es un acto de resistencia en mi mismo. Quizás, en lugar de esperar a que surja ese partido honesto, podríamos empezar a pensar en cómo construir entre todos una nueva forma de hacer política. Una política más participativa, más transparente y más cercana a la gente. Una política en la que los ciudadanos no seamos meros espectadores, sino actores activos. Porque, al final, la política no es solo cosa de los políticos: es cosa de todos. Mientras tanto, mi malestar espero se entienda pues es legítimo y creo se pueda comprender. Pero no dejo me lleve a la apatía o al silencio. Seguire criticando lo que a mi parecer está mal, seguire exigiendo honestidad y seguire buscando formas de contribuir a un cambio, por pequeño que sea, esta es mi opinión, y en un sistema democrático, cada opinión cuenta. Y quizás, en el futuro, esa honestidad que tanto anhelo termine por abrirse paso. La esperanza es lo ultimo que se pierde aunque dudo mucho lo pueda llegar a ver Pepe Fernández Coordinador Programa ConLaCasaEnLaMochila Radio Topo en ZARAGOZA https://archive.org/details/desafeccio-n-con-la-politica-y-politicos

PROGRAMA 451 CON LA CASA EN LA MOCHILA

PROGRAMA 451 CON LA CASA EN LA MOCHILA --Comenzamos el programa leyendo el relato "El sueño"; nos lo envía para el programa todas las semanas, se ha convertido en colaborador fijo y está escrito por nuestro amigo Pp Regueiro.  --A continuación van a estar Javier y Lola, los propietarios de la academia de peluquería Passaró. Desde hace muchos años, colaboran con diversas ONG para ofrecer cortes de pelo gratuitos a personas en situación de vulnerabilidad. Han sido y son los peluqueros de aquellas personas que más lo necesitan, como personas sin hogar.  --Al final expresó mi opinión con una crítica sobre el panorama político que vivimos. https://www.radiotopo.org/con-la-casa-en-la-mochila-451-2-3-2025/

RELATO EL SUEÑO

EL SUEÑO Juan, despertó o al menos eso pensaba. Sería un día triste, otro más, donde él pasaría desapercibido para todo el mundo, caminaría errante por la calle, algunos se apartarían a su paso, sería de nuevo irrelevante para todos. Juan, todavía acurrucado volvía a tener esa maldita sensación del recuerdo, momentos que habían sido claves en su vida, decisiones erróneas, oportunidades que había dejado pasar; eran escenas que siempre volvían a su mente y que ya era demasiado tarde para volver a ellas. Juan, aquel día se dio cuenta de que algo era distinto a los otros días, no podía moverse. ¿Estaba muerto? Desde donde estaba podía ver a otros “muertos”, les grito: -¿Estáis bien? Algunos le contestaron, con historias de arrepentimiento, otros más tranquilos daban sensación de poseer una gran sabiduría, uno de ellos, el único que se movía se acercó y esto le hizo reflexionar sobre lo que realmente importa en la vida. -Levántate Juan, le dijo -No puedo, estoy muerto, ¿no lo ves? -Por eso, no tienes nada que perder, ven. Le ofreció su mano y Juan se incorporó. Salieron a la calle, la mañana era bonita, soleada. Un grupo de niños se acercaron corriendo por la acera, jugando con un balón que pronto paró a los pies de Juan, se agachó y lo levantó, uno de los niños se acercó corriendo, -¡Gracias señor! – le cogió el balón de las manos. Juan, vio como el chico bajó corriendo de nuevo la calle y tropezó cayendo, se levantó de un salto y siguió riendo a carcajadas igual que sus amigos. Una pareja sonreía mientras él al pasear acariciaba la barriga de ella que estaba encinta, los ojos de él llenos de amor no podían esconder un terror infinito al futuro. Juan, iba a preguntar por esto al hombre que lo ayudó a levantarse pero no había nadie a su lado, estaba solo rodeado de vida. Despertó sudoroso, y pudo ver que estaba vivo, que seguía vivo y que estar vivo es enfrentarse a todos los miedos, se levantó y salió a la calle, la luz del sol en los ojos le dijo que estaba listo para enfrentarse al mundo. P.p. Regueiro https://archive.org/details/relato-el-suen-o-p.p.-regueiro

lunes, 24 de febrero de 2025

PROGRAMA 450 #ConLaCasaEnLaMochila

-Comenzamos el programa leyendo el relato «La muerte de Julio»; nos lo envía para el programa como cada semana y está escrito por nuestro amigo Pp Regueiro. -Va a estar con nosotras/os Eloy Cuadra, un amigo del programa y un reconocido activista social. Ha combinado su trabajo activista con la escritura, publicando varios libros y numerosos relatos que reflejan su compromiso con la justicia social y los derechos humanos
https://www.radiotopo.org/con-la-casa-en-la-mochila-prog-450-23-2-2025/

RELATO LA MUERTE DE JULIO

LA MUERTE DE JULIO Cada vez que podía me acercaba a la Cuesta de San Isidro donde se resguardaban los sin techo, solamente por ver si estaba allí Pilin, sus historias me fascinaban. Aquella noche volvía a contar la muerte de su hermano, todos sabían que había muerto de cáncer pero así lo contaba él. -¿Has visto alguna vez una andanada de cañonazos? es un momento en el que el ruido se puede confundir con el silencio –dijo Pilín - cuando llega el primer proyectil, estarías deseando que pasase a tu lado. Con estas palabras bebimos de un tetrabrick de vino compartido. Nunca sabré beber como él, lo mete en la boca, le da una vuelta y lo traga, dando un extraño chasquido con la lengua, espera unos segundos y respira hondo. -Cuando El general Strozzi con la urca Saint Jean Baptiste enfiló a nuestro San Mateo, pese a ser mucho más potente nuestro galeón, la gran movilidad de ellos, además de que habíamos perdido el barlovento, los colocó por nuestro costado de babor, entonces empezó lo peor, todo comienza por una esquina y va dibujando un trazo de orificios por el costado de tu barco, imaginaos 16 de sus 32 cañones escupiendo fuego hacia ti. Con sus relatos de batallas navales los muchos años de experiencia que tiene parecen concentrados en pocas palabras, todo guarda una relación, el vino se va acabando, la tarde viene cayendo. Los ojos brillan con la emoción mientras sigue relatando los hechos de aquel día. - Aunque estaban los arcabuceros mejores del Reino de España en nuestro barco, rápidamente nos vimos rodeados por la escuadra de Strozzi, quien preparó los garfios para comenzar el abordaje, una tras otra venían las ruciadas, no dejaban de entrar proyectiles por el costado de nuestro galeón, murieron muchos valientes, pero lo peor de todo, lo peor que te puede pasar es que sea un trozo de tu barco el que te mate, como le pasó a Julio, ya sabes, estaba en lo suyo y un trozo de su propio barco lo destrozó por adentro, toda la vida cuidándolo y un trozo se te mete en las entrañas sin darte una oportunidad. - Tomemos trago por él, seguro que le gustaría. - Ningún marinero desconfía de su barco, parece que fuera un amigo que lo lleva y lo trae, pero ya ves, algunas veces nos quita de en medio con la facilidad de las olas y deja un gusto amargo como la bilis. Me gusta éste hombre, bebimos un último trago por Julio y nos fuimos. Siempre pienso lo mismo al irme, es muy posible que Pilin nunca viera el mar.P.p. Regueiro https://archive.org/details/la-muerte-de-julio-relato-p.p.-regueiro

lunes, 17 de febrero de 2025

RELATO LAS SOMBRAS DEL OLVIDO

LAS SOMBRAS DEL OLVIDO Título: "Las Sombras del Olvido" En la habitación 307 del ala de cuidados paliativos, el tiempo parecía haberse detenido en un limbo entre la vida y la despedida. Las paredes color menta deslavado y el zumbido intermitente de los monitores eran testigos mudos de la soledad de Marta, una mujer de 62 años cuyo cuerpo luchaba contra un cáncer implacable, pero cuyo corazón sangraba por una herida más profunda: el abandono. El Silencio de los Teléfonos Fríos Marta recordaba con amargura cómo, tras el diagnóstico, las visitas de sus hijos se habían esfumado como arena entre los dedos. Primero fueron excusas laborales, luego mensajes sin responder, hasta que el silencio se volvió un muro infranqueable. "No quieren verte sufrir", le había dicho una vez su hermana menor, evitando su mirada. Pero Marta sabía la verdad: su enfermedad les recordaba su propia mortalidad, y eso los aterraba. Las noches eran las peores. Mientras la morfina aliviaba su cuerpo, su mente viajaba a recuerdos en technicolor: cumpleaños con tortitas caseras, las manos diminutas de sus hijos aferrándose a las suyas en su primer día de escuela, risas compartidas en mesas rebosantes de comida. Ahora, hasta las fotos en su teléfono (que nadie cargaba desde hacía semanas) parecían burlarse de ella. Los Ángeles de Batas Blancas En ese páramo emocional, fue el personal médico quien tejió una red de contención. La enfermera Clara, con sus manos cálidas que ajustaban las sábanas mientras le contaba chismes de telenovelas. El doctor Ramírez, que cada mañana posponía cinco minutos su rutina para hablarle de sus nietos. Hasta Juan, el joven de mantenimiento, que decoraba su bandeja de comida con flores de servilleta doblada. Fue en la terapia grupal donde conoció a don Ernesto, un ex profesor de filosofía que, entre toses y sonrisas sardónicas, le enseñó que la dignidad no dependía de tener público: "Morir bien es el último acto de rebeldía contra el caos", le decía, mientras jugaban al ajedrez con piezas prestadas. Las Cartas que Nunca Llegaron En su mesilla, un cuaderno se llenaba de palabras dirigidas a fantasmas. "Queridos hijos: Hoy me han dado fresas en la comida. Las odiabas, Luis, pero Marcela las cubría de chocolate...". Cada letra temblorosa era un intento de atrapar memorias antes de que la niebla del olvido las borrara. A veces, imaginaba que alguna enfermera anónima las enviaría al morir, aunque en secreto temía que terminaran en la basura con los guantes estériles. El Último Amanecer La madrugada en que sintió llegar el final, no hubo dramáticos monólogos ni reconciliaciones épicas. Solo el susurro de Clara leyéndole un poema de Neruda, el roce de una manta tejida por voluntarias del hospital, y el peso ligero de su cruz de plata (regalo de su madre difunta) entre sus dedos. Al exhalar por última vez, una lágrima seca se quedó atrapada en su arruga más profunda, mezcla de dolor y extraña gratitud. Epílogo: El Legado de los Invisibles Meses después, en el jardín del hospital brotó un cerezo con una placa: "En memoria de Marta López, que nos enseñó que el amor no siempre viene de donde se espera". Nadie reclamó sus pertenencias, pero sus cartas, guardadas por Clara, se convirtieron en lectura obligatoria para nuevos estudiantes de enfermería. Un testimonio crudo y hermoso de cómo hasta en el abandono puede florecer la esencia más pura de la humanidad. Esta redacción explora la complejidad emocional del abandono desde múltiples ángulos, utilizando símbolos (el cuaderno, el cerezo), personajes secundarios que brindan contraste, y un enfoque que equilibra la tragedia con destellos de esperanza. ¿Necesitas ajustar algún aspecto o profundizar en alguna escena en particular? PEPE FERNÁNDEZ https://archive.org/details/en-las-sombras-del-olvido

PROGRAMA 449 #ConLaCasaEnLaMochila

PROGRAMA 449 #ConLaCasaEnLaMochila -Hoy comenzamos el programa leyendo el relato "El Señor del Aire"nos lo envia para el programa como cada semana y esta escrito por nuestro amigo Pp Regueiro. -En España, muchos ciudadanos magrebíes enfrentan dificultades para renovar sus documentos, como el pasaporte o el NIE, debido a la falta de empadronamiento, este problema no solo limita su capacidad para acceder a servicios básicos, sino que también pone en riesgo su estatus legal en el país. Para hablar sobre este tema esta con nosotras/os Talita jurista con unos invitados afectados por este problema -Por último leemos una redacción titulada "LAS SOMBRAS DEL OLVIDO" explora la complejidad emocional del abandono desde múltiples ángulos, utilizando símbolos (el cuaderno, el cerezo), personajes secundarios que brindan contraste, y un enfoque que equilibra la tragedia con destellos de esperanza. https://www.radiotopo.org/programa/con-la-casa-en-la-mochila/

RELATO EL SEÑOR DEL AIRE

EL SEÑOR DEL AIRE En aquel país no había reyes, ni presidentes, al menos Pablo no los conocía. En aquel país había un Señor del Aire, que repartía el aire que respiraban los ciudadanos. En función del criterio del Señor del Aire había diferentes categorías, Pablo estaba en las más bajas. El Señor del Aire cada mes enviaba a sus sirvientes y repartía el aire para cada ciudadano, y jamás olvidaba a nadie. Aquel año, después de las Navidades, el Señor del Aire había invitado a miles de personas de otros países, gente influyente como él, había pensado hacer una barbacoa enorme, doscientos cerdos y varias decenas de vacas. En los primeros días de enero encendió el fuego, varios montones de leña que los ciudadanos de más baja categoría habían traído del bosque para conseguir el favor del Señor del Aire y que éste les aumentara un poco la ración. A día tres de enero el fuego comenzaba a arder, pero aquella hoguera no acababa de tener una llama importante, el pobre fuego no alcanzaba más que para asar unas costillas. Preocupado el Señor del Aire habló con los físicos de la Universidad los cuales se acercaron al campo donde se celebraría el banquete y observaron el problema. Tras reunirse entre ellos, uno, el más anciano, catedrático de su facultad llevó un escrito con el diagnóstico y el remedio: “Señor del Aire, el fuego que usted quiere realizar se siente ahogado por falta de oxígeno, necesitaría fabricar unos grandes fuelles que soplaran aire dentro de la hoguera y así en pocas horas ardería formando unas brasas perfectas y en cantidad.” Viendo esto mandó construir unos fuelles enormes, que movidos por veinte personas cada uno formaban casi un pequeño huracán que hizo arder la madera en pocas horas. El Señor del Aire veía feliz como sus invitados ponían sus trozos de carne asada sobre sus platos y lo miraban con alegría y signos de júbilo. Ocurrió que al final de la tarde, en las zonas bajas de la ciudad los ciudadanos empezaron a notar que el aire no llegaba a sus pulmones, los primeros los ancianos y más tarde los pequeños. Un grupo de hombres se reunió y fueron a ver al Señor del Aire, éste los recibió de mala gana pues estaba disfrutando con sus invitados de la fiesta, pero dejó todo para escucharlos. Tras oír las explicaciones llamó al Consejo del Aire y se reunieron mientras el grupo de hombres esperaba. En una hora un consejero de alto rango apareció en el balcón de la plaza. Tengo que comunicar, que por un mal cálculo hemos gastado más aire del que teníamos este mes, pues el fuego se consigue quemando aire. Pero no debéis temer, el Señor del Aire piensa en todos vosotros y el próximo mes organizará los árboles y plantas para que fabriquen más aire y se recompensaran las incomodidades de este suceso. Al ver que aquello no tenía ya solución los hombres regresaron a sus barrios y dedicaron todo su esfuerzo a buscar un poco de aire en cada rincón, dentro de una lata vacía, en un cubo que estaba boca abajo, cada depósito era necesario para repartir y que nadie se ahogara. Y así, como os cuento, en el país del aire se pasó aquel fatídico mes de enero. “Todos hemos aprendido una lección” fue el titular que encabezaba la foto del Señor del Aire en los periódicos al día siguiente de la barbacoa.P.p.REGUEIRO https://archive.org/details/relato-el-sen-or-del-aire

lunes, 10 de febrero de 2025

PROGRAMA 448 #ConLaCasaEnLaMochila

Contenidos -Introducción Macarena -Hoy vamos hablar un poco sobre un problema ya lo tratamos el anetrior programa, afecta a mucha gente vulnerable, la lentitud de la burocracia en solucionarlo dejando colagada a mucha gente sin recursos para sus necesidades mas basicas durante un tiempo al retirar el IMV -A continuación leere un relato "MARGUERITE"nos lo envio para el programa y esta escrito por Pp Regueiro. -Hablaremos sobre la denuncia que estan haciendo desde varios medios de comunicación vecinos del parque Bruil, sobre personas sin hogar que pernoctan en sus alrededores -Por ultimo un tema que nos preocupa mucho el abandono de las personas mayores -Despedida Música -Disculpe el Señor---Joan Manuel Serrat -Iguales-------------Diego Torres -Se Fue-------------Laura Pausini

RELATO EL HOMBRE CHOPO

Me gusta pasear de noche. Cuando paseo de noche descubro que mi sombra no me pertenece, las sombras son cómplices de las luces, unas veces te siguen, las ves a tu espalda y otras te acompañan, ahora a la izquierda y otrora a la derecha, algunas veceste miran de frente. Lo mismo le pasaba al otro paseante de aquella noche. lo seguía y podía comprobar que sus sombras tampoco eran de él sino de las luces. El hombre alto, con abrigo de paño azul caminaba despacio, pensativo, derecho como un chopo, pude ver, o al menos eso percibí, que la sombra que lo miraba de frente titubeaba, un poco, luego el hombre que yo veia erguido y recto como un chopo se dobló, cayo sobre su sombra sin que esta hiciera nada. Me acerqué al hombre y me agaché para socorrerlo. El hombre chopo no me miraba, asustado le dije: ¡Venga hombre chopo, levántate y vuelve a caminar erguido! No me miraba, lo observé y pude ver que mi hombre chopo había caído porque el tronco a la altura del pie estaba podrido y pensé: " del árbol caído todo el mundo hace leña"- Pero no aquella noche. Entre mis sombras y yo lo levantamos, pronto se unieron sus sombras y pronto conseguimos que mi hombre chopo quedara erguido. Me fui con mis sombras, me fui orgulloso de haber evitado que un hombre chopo quedara reducido a cenizas en la chimenea de otros P.p.Regueiro https://archive.org/details/a-el-hombre-chopo

RELATO MIS OJOS CASTAÑOS

Mis ojos castaños No conseguía dormir, así que, me vestí y seguí a mis ojos castaños por la calle abajo, giré a la derecha, crucé la plaza y me encaminé por una estrecha callejuela hasta llegar a la alcoba de una joven. Era sorprendente, suelo blanco de mármol y como techo un cielo estrellado, se encontraba dormida y no quise molestarla. Me senté enfrente, en el pequeño altillo de la acera. Mis ojos castaños, curiosos, contemplaban la escena: el colchón de cartón había sido el envoltorio de un frigorífico que seguramente en esta noche estaba enfriando champán y caviar para mañana sábado, sobre él los restos de un edredón que mis ojos castaños imaginaron tapando pijamas de raso o quien sabe, preciosa lencería de encaje negro. Entre ambos se encontraba la muchacha, dormida y tranquila, no me dio sensación de frío, mis ojos castaños la miraron profundamente, no la vieron, la muchacha que ellos querían ver estaba dentro de aquella que dormía. Me puse de pie y seguí mi camino, mis ojos castaños no veían con claridad, al pasar por delante del escaparate de Carrefour pude ver reflejado el motivo de la borrosa visión: dos gotas cristalizadas de hielo colgaban de los párpados…eran lágrimas. P.P.Regueiro https://archive.org/details/mis-ojos-castanos