lunes, 24 de febrero de 2025
PROGRAMA 450 #ConLaCasaEnLaMochila
-Comenzamos el programa leyendo el relato «La muerte de Julio»; nos lo envía para el programa como cada semana y está escrito por nuestro amigo Pp Regueiro.
-Va a estar con nosotras/os Eloy Cuadra, un amigo del programa y un reconocido activista social. Ha combinado su trabajo activista con la escritura, publicando varios libros y numerosos relatos que reflejan su compromiso con la justicia social y los derechos humanos
https://www.radiotopo.org/con-la-casa-en-la-mochila-prog-450-23-2-2025/
RELATO LA MUERTE DE JULIO
LA MUERTE DE JULIO
Cada vez que podía me acercaba a la Cuesta de San Isidro donde se
resguardaban los sin techo, solamente por ver si estaba allí Pilin, sus
historias me fascinaban. Aquella noche volvía a contar la muerte de su
hermano, todos sabían que había muerto de cáncer pero así lo contaba él.
-¿Has visto alguna vez una andanada de cañonazos? es un momento en el
que el ruido se puede confundir con el silencio –dijo Pilín - cuando llega el
primer proyectil, estarías deseando que pasase a tu lado.
Con estas palabras bebimos de un tetrabrick de vino compartido. Nunca
sabré beber como él, lo mete en la boca, le da una vuelta y lo traga, dando
un extraño chasquido con la lengua, espera unos segundos y respira hondo.
-Cuando El general Strozzi con la urca Saint Jean Baptiste enfiló a nuestro
San Mateo, pese a ser mucho más potente nuestro galeón, la gran
movilidad de ellos, además de que habíamos perdido el barlovento, los
colocó por nuestro costado de babor, entonces empezó lo peor, todo
comienza por una esquina y va dibujando un trazo de orificios por el
costado de tu barco, imaginaos 16 de sus 32 cañones escupiendo fuego
hacia ti.
Con sus relatos de batallas navales los muchos años de experiencia que
tiene parecen concentrados en pocas palabras, todo guarda una relación, el
vino se va acabando, la tarde viene cayendo. Los ojos brillan con la
emoción mientras sigue relatando los hechos de aquel día.
- Aunque estaban los arcabuceros mejores del Reino de España en nuestro
barco, rápidamente nos vimos rodeados por la escuadra de Strozzi, quien
preparó los garfios para comenzar el abordaje, una tras otra venían las
ruciadas, no dejaban de entrar proyectiles por el costado de nuestro galeón,
murieron muchos valientes, pero lo peor de todo, lo peor que te puede pasar
es que sea un trozo de tu barco el que te mate, como le pasó a Julio, ya
sabes, estaba en lo suyo y un trozo de su propio barco lo destrozó por
adentro, toda la vida cuidándolo y un trozo se te mete en las entrañas sin
darte una oportunidad.
- Tomemos trago por él, seguro que le gustaría.
- Ningún marinero desconfía de su barco, parece que fuera un amigo que lo
lleva y lo trae, pero ya ves, algunas veces nos quita de en medio con la
facilidad de las olas y deja un gusto amargo como la bilis.
Me gusta éste hombre, bebimos un último trago por Julio y nos fuimos.
Siempre pienso lo mismo al irme, es muy posible que Pilin nunca viera el
mar.P.p. Regueiro https://archive.org/details/la-muerte-de-julio-relato-p.p.-regueiro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)